El equipo·Terapia asistida
Oliva y Hanna.
Pueden acompañar algunas sesiones, siempre con acuerdo previo. La intervención y la responsabilidad clínica siguen a cargo del profesional.
Oliva y Hanna son las perritas del consultorio: Oliva es la de pelo café oscuro y Hanna, la golden. Su presencia puede incorporarse como apoyo ambiental en sesiones concretas. No reemplaza una técnica, no es adecuada para todas las personas y no constituye un tratamiento por sí sola.
Qué hacen en una sesión
Para algunas personas, especialmente niños o quienes sienten ansiedad frente a la consulta, la presencia de un animal conocido puede facilitar el acercamiento y la conversación. El profesional observa si aporta al objetivo de la sesión; si distrae, incomoda o no es necesaria, ninguna de las dos participa.
Cuándo participan y cuándo no
La terapia asistida con animales se propone cuando aporta, no como atractivo. Participan en sesiones concretas, acordadas de antemano con la persona o la familia — y nunca cuando hay alergia, miedo a los perros o simplemente preferencia de que no esté. Si crees que a tu proceso o al de tu hijo le serviría, pregúntalo al agendar.
Dónde atienden
Solo presencial: su trabajo es estar en la sala. Acompañan sesiones cuando el profesional lo considera útil y la persona está de acuerdo; se pide al agendar y no tiene costo adicional.