En muchos colegios la información existe, pero está separada: el docente observa una parte, la familia otra y el estudiante vive algo que quizá no ha contado. El reto no es acumular reportes, sino reunir esas miradas con suficiente contexto para decidir a quién escuchar primero y qué apoyo revisar.
900
estudiantes
frente a
2
personas en orientación
Ejemplo hipotético de carga para un colegio mediano. No representa un cliente ni una estadística de Corticalia; sirve para conversar sobre capacidad antes de definir el alcance.
Corticalia
El problema que ayuda a ordenar
La plataforma no busca aumentar diagnósticos. Ayuda a que orientación reúna señales que hoy llegan por canales distintos, las lea con límites explícitos y decida qué conversación, ajuste de aula o valoración adicional puede tener sentido.
También hay responsabilidades normativas. El Decreto 1421 de 2017 define la construcción e implementación del PIAR (Plan Individual de Ajustes Razonables) para estudiantes con discapacidad, y la Ley 1620 de 2013 exige incorporar la Ruta de Atención Integral en el manual de convivencia. La plataforma puede ayudar a documentar procesos; no reemplaza la valoración pedagógica, el comité ni la responsabilidad del colegio.